Un abordaje adaptado a cada situación
La intervención en crisis puede realizarse mediante psicoterapia individual y, cuando el contexto lo requiere, complementarse con terapia de pareja o terapia familiar. Dependiendo de los objetivos del proceso, el profesional puede recurrir a enfoques como la terapia breve, la terapia cognitivo-conductual, la terapia humanista o la terapia psicodinámica, seleccionando las estrategias más apropiadas para cada situación.
