Síntomas que pueden presentarse junto con la preocupación constante
La preocupación excesiva puede coexistir con ansiedad constante, estrés elevado, ataques de pánico, miedo sin razón aparente, tristeza persistente, depresión, sentimiento de vacío, llanto frecuente, desánimo constante, pensamientos negativos recurrentes, dificultad para concentrarse, falta de enfoque, problemas para dormir, problemas de insomnio o problemas de pesadillas. La intensidad y la combinación de estos síntomas pueden variar de una persona a otra.
